viernes, 23 de abril de 2010

Sant Jordi y El día del Libro

La leyenda de Sant Jordi y el Dragón

Sant Jordi, San Jorge en castellano, es el patrón de Cataluña desde 1456, y el de Aragón, pero también de Inglaterra, Portugal, Bulgaria, Etiopía y Georgia. Se hizo famoso en toda la Europa Medieval gracias a los milagros que de él contaba la Leyenda Aurea, un compendio de vidas de santos y mártires recogidas por el monje Jacobo de Vorágine en el siglo XIII, pero se sabe que ya era venerado cuatro siglos antes.

De la famosa gesta de San Jorge y el dragón hay tantas versiones como lugares de veneración. En Cataluña se cuenta esta leyenda de Sant Jordi:




Según la tradición, la villa de Montblanc estaba siendo aterrorizada por un colosal dragón. La bestia se había instalado a las afueras del pueblo, infectando el aire y el agua con su aliento apestoso y causando estragos entre el ganado. En su búsqueda de alimento, cada vez se aproximaba más a las murallas, por lo que los vecinos tuvieron que buscar una forma de mantenerlo apartado. Empezaron dándole de comer ovejas; cuando éstas se acabaron, siguieron con los bueyes, y luego con los caballos. Y por fin no tuvieron más remedio que sacrificar a los propios habitantes. Se metieron los nombres de todos en un puchero, también el del rey, y el de su hija la princesa, y cada día una mano inocente decidía quien moriría la mañana siguiente. Y una tarde la escogida fue la princesa. Dicen unos que el rey lloró y suplicó a sus súbditos por la vida de su hija, pero que de nada le sirvió, ya que no era el único padre desconsolado. Cuentan otros que el rey entregó a su hija con valentía y entereza. Sea como fuere, la joven salió de las murallas y se dirigió hacia su triste destino.

Cuando el terrible dragón avanzaba hacia ella, surgió entre la bruma un hermoso caballero vestido de blanco sobre un caballo blanco que arremetió contra la bestia. El animal, herido, se sometió al caballero, que le ató al cuello un extremo del cinturón de la princesa. La dama tomó el otro extremo del cinturón y, para pasmo de los pobladores de Montblanc, condujo al dragón como a un perrito hasta la puerta de la ciudad. Allí, a la vista de todos, el caballero remató a la bestia de un certero golpe de lanza. Dicen unos que el dragón se fundió y fue absorbido por la tierra. Cuentan otros que un gran charco de sangre se formó a los pies del caballero. Sea como fuere, en aquel mismo instante creció un rosal y de sus ramas brotaron rojas rosas. Jorge, o Jordi, o George, o Giorgios, que es como se llamaba el caballero, obsequió a la princesa con una de esas rosas.

Semejante gesta hizo que el santo caballero alcanzase fama y popularidad durante la Edad media, y que fuera escogido patrón de la caballería y la nobleza.



La Feria de rosas

No se sabe con certeza cuándo se empezaron a regalar rosas el día de Sant Jordi. Hay constancia de que en el siglo XV, en Barcelona, era costumbre entre la nobleza acudir a misa a la capilla de Sant Jordi, en el Palacio de la Generalitat, y de que en esa misma plaza se celebraba la Fira de roses (Feria de rosas), una vieja fiesta en la que los hombres regalaban rosas como prueba de amor, un antecedente del actual San Valentín.

Probablemente el origen de la Fira esté en las ofrendas florales que los romanos hacían en mayo, con ocasión de los fastos de la diosa Flora. La rosa roja simboliza la pasión, y la espiga que a veces la acompaña, la fertilidad.

La rosa se unió a Sant Jordi, y hoy en día perdura la costumbre de regalar una rosa con una espiga. Y además, un libro.






Día del libro

En 1926, el escritor y editor Vicente Clavel Andrés propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona (de la que también fue impulsor) que se instaurase una Fiesta del Libro, como forma de difusión de la labor de los editores y como herramienta de fomento de la lectura. La fecha propuesta fue el 7 de octubre, la del nacimiento de Miguel de Cervantes, y un Real decreto firmado por Alfonso XIII ratificó la que se llamaría Feria del Libro Español.




A partir de 1930 se cambió la fecha al 23 de abril, en conmemoración de la muerte de Cervantes y Shakespeare (ambos en el año 1616, pero de distintos calendarios), y del Inca Garcilaso de la Vega. Casualmente, ese día también nacieron o murieron otros escritores famosos: William Wordsworth (1850), Vladimir Nabokov (1899), K. Laxness (1902), Maurice Druon (1918), Manuel Mejía Vallejo (1923) o Josep Pla (1981). Y también casualmente, en Cataluña el día 23 de abril coincidía con la celebración de Sant Jordi (el patrón) y la feria de la rosa. Ésta fue la razón por la que la fiesta del Libro casi desapareciera del resto de España y perviviera en los territorios catalanes.



(Toda la información la he sacado de la página http://www.ediciona.com/ donde además puedes mandar por mail libros o capítulos en PDF y la rosa a tus amigos ^^)




¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!


5 comentarios:

SemielfaMish dijo...

¡Feliz Día del Libro! :D

Megami dijo...

¡Igualmente! ^^

Besos!

lamagiadelasletrass dijo...

Feliz día del libro y Sant Jordi a ti también!!

besos!

poy dijo...

Me encanta la leyenda de sant jordi ^^

feliz dia del libro!!

LadyMarian dijo...

Feliz Sant Jordi!
Besos

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